
Autor :Yadiana Torres Cobas
Un ritmo que resulta mezcla de las raíces africanas en el país es la Conga. Con un paso homogéneo su popularidad resulta singular en la cultura de Santiago de Cuba. Así la unión de tambores, campanas, corneta china y otros instrumentos ofrecen una melodía contagiosa y a la vez con tal efecto afrodisíaco que para muchos resulta imposible no seguir el tempo que marcan sus instrumentos.
Sus anales datan de las Festividades del Santo Patrón de la Ciudad de Santiago de Cuba Santiago Apóstol. Finales del siglo XVII las autoridades decidieron incorporar a los negros africanos a esta festividad para que también rindieran tributo a Santiago Apóstol. Fue así que estas celebraciones, con un marcado carácter religioso en sus inicios, fueron convirtiéndose en paganas.
Desde las esencias más populares surge el ritmo, donde un grupo de tocadores van arrastrando tras ellos, por kilómetros y kilómetros, a cientos de miles de personas.
Un compás que se toca actualmente con instrumentos típicos como son tamboras bimembranófonas que lo integran (pilón y dos redoblantes o galletas), el cuarto es el requinto y detrás le sirven como complemento, hasta 10 bogues o tambores membranófonos. Sin lugar a dudas, El quinto, tiene gran importancia en la sonoridad del grupo, porque le da entrada al toque contagioso de la conga.
En la percusión le continúan tres campanas metálicas seleccionadas por sonoridades especiales, cuya sonoridad la ofrecen con tamboras de automóviles desechadas. Una de las particularidades de esta singular representación de autoctonía, es la corneta china; el único instrumento de viento que se emplea en este ritmo desde 1916, como un llamado a la diversión.
Sus instrumentos iniciales fueron una conga pilón, bocúes, un cencerro y un güiro. Con el paso del tiempo se acompañaron con dos congas redoblantes y sustituyeron el cencerro y el güiro por las campanas.
En Santiago de Cuba una de las congas que más resalta por ser legendarias es la de los Hoyos, este año cumple 110 años.
Sus antecedentes se encuentran en el siglo XIX, con el apelativo de “el Cocoyé”, para rendir homenaje a la sociedad de tumba francesa de igual nombre de esta barriada. Reconocida por ser la primera parranda de la barriada, “los brujos del limón”, mezcla tahonera que cuenta con seguidores trascendentales como nuestro general de independencia Guillermón Moncada.
La conga-comparsa “los hoyos” está integrada por 20 caperos, 20 pendoneros o faroleros, 3 grupos de 20 parejas de baile y 35 músicos que deleitan al público con el toque exclusivo de la Conga. Aunque cada Conga de la provincia mantiene su distinción en el toque, los hoyos se caracterizan por la excelencia de su quinto.
Esta agrupación ha participado en eventos como festivales de la cultura de origen caribeño, Carifesta Internacional, una gira artística por Francia, la rumba más larga, el Cuba Disco 2008 entre otras. Entre sus reconocimientos ostenta disímiles reconocimientos como la Bandera de la ciudad en 1997, en el 2002 obtiene el Premio memoria viva, Premio cultura comunitaria a nivel municipal y provincial y nominado al premio nacional (2003) y la Placa José María Heredia en el 2007.
Así la Conga de los Hoyos permanece auténtica más de un siglo después, regalando al pueblo los acordes de un ritmo que deviene expresión popular de tradición.