
La temporada veraniega finaliza por estos días en Santiago de Cuba como en todo el país, por ello es oportuno el recuento de lo vivido en un periodo que todos esperan con disímiles expectativas cada año. Presentamos entonces nuestro punto de vista con el anhelo de que cada lector reflexione y planifique desde ya su próximo verano.
Entonces es indispensable remontarnos a los inicios con “La Noche de los Libros” en la calle Enramada, con variadas opciones literarias y culturales, hecho que se entrelazaba con el inicio de la Fiesta del Fuego a la cual dedicaremos un aparte. Por ello volviendo al tema de las actividades literarias es bueno señalar que aunque existe el empeño institucional por elevar el gusto por la lectura todavía en esta provincia existe apatía en la población a la hora de asumir eventos como este.
Quizás habría que emplear nuevas formas de atraer la atención de la población hacia estas grandes ferias, en una ciudad donde el jolgorio gana mayores adeptos. Sin embargo ojalá se mantengas estas opciones con la esperanza de no solo contar con el público especializado sino con personas comunes y corrientes de todos los estratos sociales atraídos por el inmenso mundo de la lectura.
Y tal y como expresábamos anteriormente el inicio del verano en Santiago también estuvo marcado, como en anteriores ediciones, por el Festival del Caribe, que en esta ocasión celebró su 30 aniversario, con un amplio programa y elevada participación. Fiesta que convocó como siempre gran número de público atraído por sus vistosos desfiles. Talleres, exposiciones, bailables, galas y ceremonias mágico-religiosas permitieron como es objetivo del Festival el intercambio y el debate entre los pueblos de la región.
Julio estuvo intenso en Santiago como es ya tradicional, el rumbón mayor festejaba el 495 aniversario de la fundación de la villa por todo lo alto. Un mayo número de ofertas caracterizaron esta fiesta con especial mención al área de Sueño, donde las ofertas comestibles no pudieron ser mejores. Fue este un carnaval más vistoso con el rescate de tradiciones sin dejar de ser creativos con el cimero ejemplo de la popular carroza de “Las voluminosas”.También es válido mencionar que se percibió mejor organización en las áreas y fue mayor el número de orquestas de primera categoría en las áreas bailables.
Las opciones culturales y recreativas del verano no dieron tiempo al descanso a los santiagueros pues las áreas de carnaval se mantuvieron con ofertas durante todo el mes de agosto, además de potenciarse las actividades comunitarias. Juegos tradicionales y de mesa, la presentación de los proyectos de las casas de la cultura y la acción de los promotores pasaron a planos primarios.
Hablar de verano es ineludiblemente pensar en playa y actividades al aire libre. Aquí es de señalar que aunque se apreciaron mejorías el transporte hacia estas áreas de baño fue el elemento negativo de mayor influencia. Por otro lado el campismo como opción ara la familia aún no llega estar entre las más deseadas. Mayores incentivos quizás logren que se adentre en las casas santiagueras y no solo sean los jóvenes quienes lo vean como una forma de pasar el verano.
Por otro lado centros recreativos como el Zoológico y el Parque de Diversiones mantiene su deterioro de hace varios años. Dificultades cubiertas en gran medida por la amplia variedad del Ciroa el Palacio de Pioneros donde los más pequeños vivieron hermosas jornadas.
En cuanto a las ofertas de cines, teatros y otras instituciones culturales es de destacar la revitalización del espectáculo en el teatro Heredia motivado indudablemente por la celebración de un aniversario cerrado. Opciones para niños, jóvenes y adultos fueron de gran aceptación popular. La reapertura del Guiñol santiaguero y las giras nacionales de artistas y agrupaciones musicales se sumaron a estos festejos. Los cines continúan pasando al olvido por la carencia de propuestas que dispongan al público a salir de sus casas hacia estas sedes.
Por otro lado los museos y galerías, sitios más pausados y selectos, pero que no dejan de atraer a los vacacionistas, deberían realizar mayores acciones comunicativas en aras de que el público acceda a estos recintos que tanto aportan al gusto estético y el conocimiento. La organización de recorridos, quizás sirva para el inicio de un alza en la visita a estos sitios que atesoran un amplio volumen de información. Aunque para ello halla que convocar a las autoridades y organizaciones del territorio. Estas son solo ideas y deseos.
La televisión, en sentido general, no creemos que halla vivido una de sus mejore etapas de verano. Los espacios cinematográficos, casi siempre los más gustados no estuvieron a la altura de las expectativas. Propuestas similares en casi todos los canales y en aras de alejarnos de los filmes de violencia espacios como “La película del sábado” y “Arte Siete” creo que perdieron televidentes. El estreno de series extranjeras y espacios dramatizados de producción nacional a nuestro entender fue lo mejor en este 2010.
Y para concluir como empezó el verano trajo a todos la propuesta de acercarnos a la lectura en esta ocasión a través del Festival Juvenil del Libro y la lectura. Una idea pienso que acertada sobretodo cuando ya están al abrir sus puertas los centros educacionales en una etapa escolar que necesariamente tiene que ser mejor.