Uniforme verde olivo: orgullo de una ciudad

El alzamiento del 30 de noviembre en Santiago pasó a la historia de Cuba como uno de los eventos trascendentales de la última gesta libertaria. La firmeza de los combatientes, la heroicidad de todo un pueblo y el cumplimiento del deber se entrelazan para mostrar el camino hacia la victoria definitiva.

Pero también enmarca un momento significativo que constituyó motivo de orgullo para todos los que de una forma u otra tomaron parte en los acontecimientos: el uso por primera vez del uniforme verde olivo. El mismo desde entonces acompañaría a los luchadores cubanos hasta el primero de enero de 1959.

Cuentan algunos de los protagonistas que Frank País lo usó desde la noche anterior a los hechos, y que cuando ocuparon la casa de Santa Lucía y San Félix, devenida Cuartel General, “estaba radiante y su rostro estaba como iluminado.”

“El combate estaba en progreso y las órdenes se impartían a la vez que se recibían informes”. Santiago todo era señal de que las ideas justas pronto se impondrían. “Y aunque militarmente fracasó la acción, si se tiene en cuenta que el objetivo fundamental no se logró”, el cometido de distraer a las fuerzas armadas de la tiranía sí se cumplió con creces.

Y cada 30 de noviembre vuelve Santiago a honrar la valentía de aquellos jóvenes que estuvieron dispuestos a dar su vida por la Revolución. Las calles por donde se trasladaron hasta sus objetivos; las viviendas donde se refugiaron y recibieron atención médica; la gente que tomó parte antes, durante las acciones y después cuando fue preciso proteger algún joven de las garras de la tiranía, se yerguen en pie de lucha.

La ciudad adquiere entonces un matiz singular al vestir con orgullo su uniforme verde olivo, como aquel glorioso día de la historia patria.
frank-pais

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2 pensamientos en “Uniforme verde olivo: orgullo de una ciudad

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  2. avatarRomina

    CÓMO DEBO HACER PARA MANTENERME COMUNICADA CON YULIA, PARA SABER MÁS SOBRE EL SÍNDROME DE HOFFMAN?

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